Por Rolando Lino Mina
viernes, 07 de mayo de 2010
Un gran escándalo y por supuesto indignación, ha generado un video grabado por un grupo de médicos, que se burlaban y denigraban a su paciente mientras le extraían una botella que se le había quedado atorada en el ano. El video fue subido al canal de You Tube el 2 de abril pasado, y probablemente no hubiera tenido consecuencias, de no ser porque otro médico de la provincia de San Juan, en Argentina (donde tuvo lugar la intervención) lo descubrió accidentalmente, mientras buscaba filmaciones de diversas intervenciones quirúrgicas que hubieran sido realizadas en la región.
En un par de días, el referido video ya había generado un escándalo en todo el país, pero en las últimas horas se ha convertido en una noticia destacada en los periódicos de todo el mundo. Y resulta completamente lógico, cuando es muy evidente que en esa sala de cirugía se cometieron una serie de violaciones, de las que nadie quisiera ser víctima.
El video original, que fue subido con el título "Diversión en el Marcial Quiroga, San Juan, Argentina", ya fue retirado de You Tube, debido a la crudeza de sus imágenes. Sin embargo, el canal ha mantenido en línea una "versión corta" del incidente, que aún puede ser vista. En la grabación –tanto en la original como en la que aún está disponible- puede verse una operación que pareciera demasiado rutinaria, a no ser porque hay 13 personas en el quirófano, para realizar una intervención que no requiere a más de tres.
Entre enfermeras, anestesistas y cirujanos presentes, el ambiente es prácticamente el de una verbena. La "diversión" llega a tal grado, que varios de los presentes han sacado el celular para tomar fotos y grabar en video. De la grabación que se mantiene en línea, puede verse a enfermeras y médicos saludando, haciendo burlas o gestos a la cámara, mientras se realiza la operación.
La cirugía fue realizada originalmente en el mes de octubre de 2009, y tuvo como fin extraer una botella de refresco de medio litro, que se había quedado atorada en el recto del paciente. El paciente permanece dormido sobre la camilla, echado de cúbito ventral, ignorando que a su alrededor el personal del hospital público Marcial Quiroga está mofándose de su situación. "¿Quién es el padre de la criatura?", pregunta burlonamente uno de los presentes, como si se tratara de un parto.
Incluso, puede escucharse una voz femenina que adelanta "esto lo vamos a subir a Internet". Cuando la intervención ha concluido –esto sólo podía apreciarse en el video que ya fue retirado- el cirujano levanta la botella y la muestra a la cámara. Enseguida, aparecen las radiografías correspondientes, donde puede verse claramente la botella, cuando se encontraba atorada en el recto del paciente.
Susana Rudaeff, directora de la institución donde ocurrieron estos hechos, advirtió que se realizará la investigación correspondiente, pero se negó a proporcionar los nombres de los profesionales que intervinieron en el suceso. Rudaeff confirmó que la intervención sí fue realizada en la institución a su cargo, y aunque dijo que los participantes fueron reconocidos plenamente, no se proporcionarán los nombres a menos que un juez lo requiera.
Por su parte, el ministro de Salud en la región, el doctor Oscar Balverdi, consideró que es demasiado evidente que el personal incurrió en un grave delito. Detalló que la ley prevé que una grabación de este tipo sólo puede realizarse con fines académicos, y requiere estrictamente el consentimiento por escrito del paciente.
Fuentes del Hospital Marcial Quiroga detallaron que la institución ya entregó el video a las autoridades a la Justicia sanjuanina, acompañado del libro de actas del hospital, donde constan al menos 13 nombres de los profesionales que participaron de la intervención.
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